martes 24 de noviembre de 2009

Me pasma el perfil quebrado de las barcas sobre la arena quieta. Miméticas y ancladas en un otoño frágil sin orden ni concierto. El aliento azul de su quilla sin amo, abandonada al tedio de los días que amanecen cortos, con el sucinto alimento de la tarde que avanza sin remedio y no llena su buche de madera en barbecho.
Me pasma observar y no ser visto porque han cegado sus velas y callado sus mástiles y la playa no canta su susurro de agua, no musita de olas ni murmura de sal, de algas contra el timón.
Vieja la luna nueva de mares presentidos. Sueño de barca que languidece al sol macilento del otoño. Savia de erizo, de roca, de estrella de mar...

NO DIGUIS BLAT...

domingo 8 de noviembre de 2009




“No diguis blat fins que no sigui al sac i ben lligat...”
Avui tinc el plaer de comunicar-vos que ja sóc, oficialment, membre de la gran família d’IMC. Des d’aquest moment, la meva nova agència literària.
Deixo enrere una etapa; tanco una porta per obrir-ne una altra. La gent d’IMC porta a terme una tasca ferma i engrescadora que m’il·lusiona i espero que tots plegats arribem molt lluny en aquesta fita conjunta que ens hem marcat.
A partir d’ara, em podreu trobar dintre les seves files (www.iemece.com), al costat de tot un estol d’escriptors, companys de fatigues i d’inquietuds.
Confio en aquest camí que començo i en el treball ben fet de la gent amb entusiasme.


SIRENES I BÈSTIES MARINES

martes 29 de septiembre de 2009



Fa temps que cerco i no trobo. No us ha passat mai que gireu la cara esperant trobar algú i rere la vostra esquena només hi ha el més absolut dels silencis?
No vull silencis. Vull respostes, obertes, tancades, blanques o negres...
Sé que sóc ben poca cosa. Que tothom em mira i no em veu, però m'agrada alçar la veu i arribar lluny encara que em cansi.
Ja sabeu que treballo, que no m'aturo. Aviat veurem publicat el poemari que hem realitzat plegades la meva cosina i jo: Sirenes i Bèsties Marines.
La Margarida ha posat els gravats (us avanço una petita mostra), jo la paraula.
D'aquí a poc us donaré més notícies.
Fins aviat!

La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire

martes 15 de septiembre de 2009




No me gustaría contrariar a nadie ni disuadirle de leer esta tercera entrega de la saga MILENIUM, si se han deglutido las dos anteriores con fruición, como es mi caso, se queda uno con hambruna de más y con la impaciencia apenas contenida de que caiga en sus manos la resolución de la trama.

En MILENIUM se da un fenómeno a mi juicio importante (tanto desde el punto de vista del lector como del escritor) y es que desde el primer volumen se le toma afecto a los personajes, quedando nuestro aliento en suspenso y nuestras bocas abiertas pendientes de sus evoluciones y devenires. Vamos, que enganchan. Como engancha una historia concebida, fundamentalmente, para distraer y que lo consigue con más o menos buen hacer literario. Ese aspecto se lo dejo a los entendidos que no a los críticos.

Em mi vertiente como escritora me produce una sana envidia el sinnúmero de ejemplares vendidos y la popularidad del fenómeno MILENIUM, en la de lectora debo deciros que las expectativas puestas en este tercer pilar de la novela, se me tambalean. La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire se me constipó a poco de comenzar a leerla y me pareció, con todos mis respetos, que no estaba a la altura de los otros dos manuscritos. Me resultó farragosa, confusa y por momentos caótica. Da la sensación de estar contemplado una escritura apresurada y desmesurada en la que no se nos ahorra detalle alguno, nombre, apellido y delirio. A mi juicio de lectora, le sobran páginas y no es un buen colofón para tamaña obra de placer y distracción.


No quiero, como ya os he dicho, desinflar a nadie. Si se han leído los dos primeros ejemplares hay que acabar la trilogía, pero me temo que, en este caso, será más como obligación que por disfrute.


¿Qué os parece? ¿Estáis de acuerdo?

CAMINANTE NO HAY CAMINO...

miércoles 2 de septiembre de 2009

...sino estelas en la mar.
(Antonio Machado)

¿A dónde vamos con nuestras pisadas sin huella? ¿Dejamos rastro a nuestro paso o simplemente estelas que se pierden sobre el agua? ¿A dónde va este blog? ¿Y mi camino literario?
Me gustaría obtener respuestas, daros buenas noticias que deberían materializarse en breve, pero... ¿y los editores? ¿A dónde se dirigen cuando alguien los busca? ¿Es lícito pagar uno mismo por su propio trabajo? Sí, queridos míos, por desgracia esa tendencia se impone, no sólo no te pagan por publicar TU LABOR, sino que te sugieren amortices parte de la edición. No se me escapa que, de ese modo, hay quien que, de seguro, no pierde en el trueque.
Voy a darme un chapuzón en esas aguas turquesas a ver si se me refrescan las ideas. La excusa de la tan cacareada "crisis" sirve para todo y ya estoy harta de callar y de tragarme la bilis.
¿Qué huella podemos dejar si nadie se para a mirar por dónde pisamos?

LOS PIES FRÍOS

jueves 13 de agosto de 2009


LOS PIES FRÍOS

Nos encontraremos en olvido,
dentro de una caja azul,
vacía y despoblada como el tiempo.
Los zapatos mojados,
los pies fríos.
El verbo en las alas de las aves
que se habrán llevado el día,
las horas blandas.
Allí,
en olvido de palabra,
en memoria del olvido.
Las uñas de los pies
rotas y heladas,
en una mañana de bosque sin espinas.
En un claro perdido
entre semanas.
Cuatro esquinas de adiós desesperado.

LOS DEDOS DEL AGUA

lunes 29 de junio de 2009

Como la palmera que se inclina hacia el agua, así se aproxima mi cuerpo a la orilla, lento y vacilante, con pies de niño que aún no reconoce el mar. Y sumergirme se me antoja imprescindible y se erige, todopoderoso, el afán por regresar al origen, por volver al caldo de vultivo donde comenzó todo, la vida... Ésta misma que, como una rémora, me arrastra por unos caminos que sólo conducen a un final: El océano, mi playa... Entre los dedos del agua y la voz de la marea que me llama con su canto de sirena, que me envuelve en su oleaje de cuna y me mece en su vaivén de corriente que arrastra la arena.
Sueña conmigo que subes a esa palmera y que, como vagabundo, te lanzas al vacío azul, profundo e insondable, y que asomas la cabeza entre las olas para volver a trepar y zambullirte de nuevo. Sin ver más allá de la playa, más allá de tus manos... La explanada infinita cómplice de las nubes, del peso y la ausencia de gravedad.